-BENEFICIOS DE LA IMPROVISACIÓN-
A la gran mayoría de las personas se les olvida que, sin darnos cuenta, lidiamos día a día con un sinfín de situaciones de las que hacernos cargo.
Crear un entorno saludable, es vital para que el resto de actividades que realizamos fuera del trabajo (familia, amigos, ocio) sean efectivas.
La improvisación teatral es una técnica libre por definición. Una de las formas en que se acostumbra hacer es plantear, de manera esquemática, situaciones para desarrollar por los participantes, definiendo a penas los personajes, el lugar donde se desarrolla la escena y el conflicto.
A partir de ahí, todo lo que ocurre se va creando y generando sobre la marcha, construyendo y viviendo cada momento a partir de lo que ya se ha dicho o hecho,
y sobre las demostraciones emocionales de cada personaje.
Con la improvisación aprendemos a no negar las propuestas lanzadas por nuestros compañeros,
favoreciendo la escucha activa.
Aquello que plantea un participante a otro debe tomarse e integrarse de un modo u otro en el desarrollo de la escena. Integrar no necesariamente significa someter a nuestro compañero a todas las propuestas del otro,
pero sirve para trabajar la empatía y el entendimiento
ante los posibles conflictos que se presentan.
Los participantes que trabajan en talleres de improvisación tienen que estar en disposición de dejarse influenciar por la situación y los demás participantes, como ocurre en la propia vida. En el día a día reaccionamos y nos adaptamos a cada instante al curso de los acontecimientos, tal y cómo nos sentimos en ese momento e influidos también por el contexto en el que nos encontramos.
Por ello, las dinámicas de improvisación,
son una herramienta genial para trabajar la resolución de conflictos.
Por otro lado, el tomar la realidad tal y como se presenta nos exige tener la mente en el aquí y ahora, lo que a su vez es imprescindible para vivir con consciencia y poder darnos cuenta de aquello que se moviliza en nosotros.
Es una oportunidad para aceptar lo que viene del otro:
su discurso, sus emociones y observar qué efecto tiene en nosotros, así como permitirnos una reacción franca a lo que ocurre. Esta pieza es clave para mejorar el entornos de trabajo, para comprender mejor a nuestros compañeros y saber cómo abordar un problema cuando éste se presenta.
Aceptar no quiere decir tener que soportarlo o resignarnos, sino ver que el otro es así, o siente de esa manera o piensa cómo piensa y a partir de esa aceptación podemos decidir qué hacer.
En conclusión, la improvisación teatral es una herramienta útil para la vida.
Aplicar sus herramientas en el día a día puede mejorar de manera significativa nuestras habilidades sociales, nuestra capacidad para asumir responsabilidades y nuestra seguridad.
No importa tu oficio o tu estilo de vida, la improvisación es una magnífica herramienta de expresión, experimentación,
observación e integración y, además es un recurso infinito, tanto como lo son la imaginación o la creatividad.