-EL PROYECTO-
La violencia de género es un problema social, pues afecta a la población femenina de todas las partes del mundo. Si nos centramos en nuestra cultura, las estadísticas indican que la Violencia contra la mujer entre las adolescentes de 16 y 17 años ha aumentado de manera significativa. Cada vez se registran más casos de adolescentes que han sufrido, por parte de parejas o exparejas, violencia física, sexual, emocional y psicológica o de control.
La violencia de género produce un impacto directo en la salud de las mujeres y genera una percepción de normalidad de la violencia sufrida, que perpetúa las referencias culturales.
Además de esto, se ha comprobado que la mayoría de jóvenes identifica la violencia de género sólo como violencia física y sexual, quedando excluidas la violencia psicológica y emocional, que también forman parte de la misma. Muchas veces, las conductas violentas son sutiles, quedando enmascaradas de manera que son difíciles de identificar, tanto para la persona que las sufre como para la que comete los actos violentos.
En este proyecto, a través del teatro social, pretendemos exponer un sinfín de conductas sociales de violencia de género que están normalizadas en nuestra cultura, de manera que se pasan por alto, convirtiéndolas en alarmas a tener en cuenta para prevenir dicha violencia.
La adolescencia es una etapa clave en el desarrollo de una persona. Es un periodo vital en el cual se construye la identidad y la personalidad, cuando se potencian al máximo las capacidades personales y, al mismo tiempo, cuando somos más vulnerables a la presión social y de nuestro entorno más cercano. Por eso es tan importante vivir una adolescencia libre de violencia y en la que nuestros derechos sean respetados.
El nivel de violencia tolerable queda construido y definido por la cultura en la que se vive. En toda sociedad hay un grado de violencia que se considera aceptable para conseguir determinados objetivos. Eduquemos para cambiar el nuestro.
El poder de nuestra metodología
Buscamos a través de la escena y la interpretación, actuar en consecuencia con los ideales positivos e ir en contra de la violencia de género y conseguir que este respeto se extienda a toda la juventud. Campañas teatrales de concienciación , donde el joven identifique aquellos actos que van en contra de los valores positivos y aprendan a cambiarlos.
Elevar la conciencia, la autoestima, el empoderamiento y mejorar las capacidades de trabajo en comunidad. Este proyecto mantiene la fórmula creada por la compañía basada en las técnicas de teatro social. Mostramos a los jóvenes, a través de la improvisación diferentes conductas que pueden encontrarse en contextos donde se sufre violencia física, sexting o incluso violencia psicológica. De forma cruda y realista mostramos muchos patrones que pueden existir en el día a día de personas que sufren alguna de estas situaciones.
A diferencia de una charla convencional, nuestro método ha resultado ser más efectivo porque los asistentes están siendo testigos directos de la situación y provoca en ellos y ellas un calado más profundo. Nuestros escenas están cargadas de conceptos como la coacción, el abuso de poder, las bromas hirientes sobre el aspecto o la forma de ser, los celos, la culpa, el intentar aislar a la otra persona, ridiculizar, el victimismo, las amenazas con quitarse la vida si no se hace lo que quiere etc.
A través de todas estas escenas, ante la mirada de los jóvenes, vamos rompiendo con ideas equivocadas muchas veces impuestas por la sociedad. Una forma diferente pero efectiva de aprender a detectar cualquier tipo de violencia contra la mujer. Finalmente, ofrecemos a los alumn@s mediante una charla, la posibilidad de detectar todas las conductas negativas y que ellos mismos ofrezcan soluciones para evitarlo.
Temporalización
El espectáculo, con charla incluida suele tener una una duración de 75 mimutos aproximadamente y va destinado para jóvenes de entre 12 y 18 años.