ZONA SIN VIOLENCIA
-EL PROYECTO-
Para poder llevar a la escena esta temática tan compleja realizamos varias reuniones con Eloy Naranjo, oficial de la UPAL, quién nos explicó de forma excelente cuáles eran las funciones de un oficial de la UPAL y en concreto, las dinámicas realizadas por los mismos durante las charlas sobre el bullying. De esa forma, nosotros pudimos comenzar a trabajar y conseguir que nuestras dinámicas fuesen más precisas.
El esqueleto de nuestra obra de teatro consiste en ofrecer una historia, de cuarenta y cinco minutos aproximadamente, con un personaje protagonista al que le van a ir surgiendo a lo largo de ésta un sinfín de conductas y mensajes negativos, pero no solo en el colegio, también en su entorno familiar; provocando que el protagonista vaya sufriendo cada vez más este bullying psicológico y a veces físico que como conclusión generará el inicio de conductas negativas por parte del protagonista hacia otras personas.
Tras esta primera parte, los actores realizan una pequeña charla con los alumnos/as sobre lo que acaban de ver y las sensaciones recibidas. La segunda parte consiste en darle a los alumnos la oportunidad de transformar todas aquellas conductas o mensajes negativos que vieron a conductas y mensajes positivos. De esta forma volvemos a repetir la misma historia, pero esta vez los alumnos/as deciden parar la historia cuando algo no les gusta. En ese momento los actores se quedan congelados en escena y el narrador de la historia charla con los alumnos/as y le pide posibles soluciones para transformar las conductas a positivas.
Una vez recopilado todos esos mensajes positivos, retomamos la historia al grito de <<¡3,2,1 transformación!>> Para terminar la función, a modo de conclusión, hacemos balance de lo que han visto y reforzamos los mensajes más importantes con los que queremos que se vayan a casa.
<<Entre todos podemos transformar las cosas para ser mejores personas>>
<<Si hay algo que estamos viendo que nos parece incorrecto no lo pasemos de largo, pidamos ayuda a los adultos>>
<<El principal cambio, empieza en uno mismo>>
Destacar que todo lo que ocurre en escena, salvo la estructura de la obra, es improvisado. Son los alumnos/as los que eligen qué tipo de personaje va a ser el protagonista, que sueños quiere cumplir etc. El feedback ha sido muy positivo por parte de todas las partes implicadas en el proyecto. Desde los oficiales de la UPAL encargados en coordinar las actividades hasta la forma de recibirlo por parte de los profesores.
Creemos que en la gran mayoría de los centros se han entendido los objetivos por la forma de reaccionar de los jóvenes ante determinadas conductas. Cada centro ha sido un espacio totalmente diferente ya que hemos pasado por zonas donde los alumnos/as tienen una situación social más saludable y otros donde existe mucha precariedad. Eso nos ha obligado a rearmar en cada función nuestra forma de enfocar las historias y esa es la virtud que ofrece un espectáculo improvisado.
La sensación principal por parte de nosotros es que hay un cambio muy significativo en todos los asistentes cuando se van del espacio. La importancia de mostrar en vivo y en directo, sin metáforas ni palabras extrañas, la realidad que muchos de ellos viven hace que se impliquen emocionalmente en lo que están viendo y quieran cambiarlo. Nuestra forma de trabajar tiene ese factor, para nosotros, de éxito. Los removemos por dentro y luego les damos la opción de mejorarlo.
Acabar las funciones y recibir a niños y niñas que desean darte las gracias porque les ha llegado o porque se han visto en situaciones parecidas, el agradecimiento de los profesores por la labor realizada, son recompensas que nos deja este proyecto.
Un proyecto muy necesario que no debería parar nunca porque hemos visto con nuestros propios ojos lo necesario que es educar y concienciar.